Con una prueba bastó
Ignacio Álvarez, ganador del Concurso 2012-2013
Ignacio Álvarez era la primera vez que se presentaba al Concurso y lo hizo “presionado”, sobre todo, por su hija Rebeca de 10 años que estaba convencida de que el rosco de su padre era el mejor de Navarra.
Ignacio nos cuenta cómo vivió, de principio a fin, este Concurso.
Ignacio, ¿cómo recibiste la noticia de que tu rosco era el ganador?
Estábamos comiendo en un restaurante céntrico con la familia. Después de entregar el rosco al Concurso al mediodía, dimos una vuelta por la parte vieja de Pamplona y decidimos quedarnos a comer por la zona. Cuando recibí la llamada de la organización del Concurso, en un principio, no me lo creía. Fue una auténtica sorpresa, además, no era el tercer o segundo premio, sino que éramos los ganadores.
Tu hija Rebeca tuvo un peso importante para que participaras en el Concurso, ¿por qué no querías presentarte?
Mi familia y amigos siempre me habían dicho que el rosco que preparaba era muy rico, pero nunca había dado el paso final para presentarme. Pero, debido a la insistencia de mi familia, sobre todo de mi hija Rebeca, decidí participar y probar suerte.
Aunque, en realidad, yo no estaba muy convencido. Cristina, mi mujer, dice que accedí a presentarme solo para que se callaran todos los que me animaban a participar.
Cuéntanos, ¿cómo fue el día del Concurso?
Me levanté a las siete de la mañana para preparar bien la masa del rosco. Una vez hecha, dejé que reposara durante una hora y, tras dar la forma correcta, otra vez le di un reposo de una hora. Y, habiendo calentado previamente el horno, lo metí para darle el toque final. Antes de las doce lo entregaron Cristina y Rebeca en el Hotel Tres Reyes porque, desde el principio, yo dije que no iba a entregarlo en mano. Era la condición para presentar el rosco.
¿Cómo te ayudó tu familia en la elaboración del rosco?
El peso de la elaboración lo llevé yo, pero mis hijas me ayudaron con un asunto esencial como es la decoración del rosco. Tanto Rebeca como Emma, mi otra hija de 5 años, fueron las encargadas de incluir todos los detalles que hacen que sea más apetecible visualmente. Hay que recordar que sin la insistencia de mi familia no me hubiera presentado al concurso. Su aportación fue vital.
¿Dónde conseguiste la receta?
Antes utilizaba una receta distinta pero decidí cambiar para la ocasión, así que busqué una nueva. La encontré en Internet y, además, me ayudó ver vídeos en Youtube donde explican cómo hacer un buen rosco.
¿Cuántas veces habías probado la receta antes del día del Concurso?
En realidad, una única vez. El 28 de diciembre del año pasado celebramos una cena en mi casa con unos amigos y decidí que era una buena prueba. A todo el mundo le gustó muchísimo el rosco y hubo un caso que me sorprendió. Mi amigo Félix, que no le gusta mucho el rosco, se comió más de la mitad. Era un indicio de que no estaba mal la nueva receta.
Como todos los participantes, pudiste acudir a la Fiesta de Clausura celebrada en febrero. ¿Qué te pareció?
Me sorprendió la cantidad de gente que acude. Además, fue impresionante comprobar cuántos regalos se reparten entre los participantes de los muchos concursos que organiza la Asociación de la Cabalgata. En esos momentos, te das cuenta de cuánta gente participa en los diferentes concursos que se organizan.
Gracias a tu victoria, pudiste viajar con tu mujer a Colonia (Alemania). ¿Cómo fue la experiencia?
Nos lo pasamos muy bien, la ciudad nos gustó mucho y nos sorprendió gratamente la gente. Fuimos en los primeros días de junio y pudimos disfrutar de un buen tiempo. La verdad es que fue una experiencia impresionante.
¿Qué fue lo que más os impresionó?
Sin duda, la catedral con las reliquias de los Reyes Magos que tiene en su interior. Ya habíamos leído en esta revista que las reliquias estaban en esa iglesia pero, verlas in situ, fue increíble. Fuimos con mucha ilusión y volvimos encantados con todo lo que habíamos vivido.
Roscón ganador del concurso – Ingredientes para dos roscos
- 340 gr de harina de fuerza
1 pizca de sal
15 gr de levadura
120 gr de leche
60 g de mantequilla
70 g de azúcar
2 huevos
2 cucharadas de agua de azahar
3 cucharadas de ron blanco
Corteza de un limón, lima y de una naranja rallados
Fruta confitada (calabaza, guindas, naranja, limón)
Prefermento
90 gr de harina
50 gr de agua
2 gr de levadura
Modo de hacer
Disolver la levadura en el agua templada y añadir harina hasta formar una bola suave. Llenar de agua caliente un recipiente hondo, meter dentro la bola hasta que suba a la superficie. Hervir la leche con canela y corteza de naranja.
Colocar la harina en forma de volcán y mezclar con azúcar, la levadura desmigada, las ralladuras, ron, agua de azahar y huevos enteros. Cuando se ha unido todo añadir la bola de levadura y amasar 5 minutos, añadir la mantequilla blanda y seguir amasando durante 15 minutos más, colocar en un sitio templado durante 1 hora, hasta que doble su tamaño. Sacar el aire a la masa y formar los roscos, pintar con huevo, dejar que suba de nuevo, aprox. 1 hora, pintar de nuevo con huevo y adornar.
Cocer a horno fuerte 225-250 ºC durante 20-25 minutos hasta que esté dorado.
Loreto Gabari y Javier Escaray disfrutaron de un fin de semana en Colonia al resultar ganadores del concurso. Hacía mucho tiempo que no viajaban los dos solos ya que sus hijos les mantienen bastante «entretenidos» desde hace 5 años, así que se lo tomaron «como un fin de semana romántico».
Para Javier era su segunda visita a Colonia. «Estuve hace 5 años cuando Loreto estaba embarazada de nuestra primera hija, Irati. Tenía un amigo que vivía allí y fui a visitarle. Seguramente lanzamos alguna moneda que nos trajo suerte porque pudimos repetir gracias a que los abuelos se quedaron cuidando a los niños». Loreto apuntó que, «sobre todo nos perdimos por las calles de Düsseldorf y Colonia paseando, viendo mercados, a la orilla del Rin y, cómo no, subimos los 509 escalones de la torre de la catedral, algo para lo que hay que estar en forma». A la vuelta, sus hijos dieron fe de que les trajeron los regalos prometidos en forma de anillos, vasos de princesas, etc., etc.
Otro de los secretos que la familia Gabari- Escaray no esconden es el empleo de agua de azahar junto a los tradicionales ralladura de naranja, limón, canela, harina y, en este caso, un huevo procedente de las gallinas caseras que tiene el abuelo paterno. Además, calientan la leche y la mantequilla mucho para que la levadura se funda bien y no se creen grumos. «Como no teníamos nata y para que aguantara mejor hicimos crema pastelera casera».
Recuerda que cuando decidió participar en el concurso, su hijo, que es cocinero, le dijo “si no te levantas a las 5 de la mañana para hacerlo, no ganas”. Así que Ana se puso a practicar e hizo cinco roscones antes de dar con el perfecto.
Como premio disfrutó, junto con su hija Yosúe, de un fantástico viaje a Colonia (Alemania) en cuya catedral se encuentran, según la tradición, se encuentran las reliquias de los Reyes Magos.
Para Vicente, participar en el Concurso Roscón de Reyes es una oportunidad única para colaborar con todo lo que tiene que ver con la Navidad ya que, como bien apunta “me presento por que realmente me gustan las navidades”.
Gracias a ganar el primer premio del concurso disfrutaron de un fantástico viaje a la ciudad alemana de Colonia (Köln, en alemán). Vicente e Idoia disfrutaron del viaje con doble ilusión, ya que lo aprovecharon para celebrar sus 10 años de casados.
Starsky y Hutch, el Profesor Jeckyll y Mister Hide, el Gordo y el Flaco o Tip y Coll, serían dúos anodinos junto a semejantes protagonistas. Y si encima nos hemos portado bien y los reyes nos traen regalos, viviremos uno de los días más entrañables de la navidad. Lo que viene a ser un día redondo, pero esta vez comiendo rosco y no donuts, como nos sugiere el anuncio…
“Yo me esmeré mucho en la presentación, por que creo que es algo que se valora mucho, y el Rosco que hago yo siempre lleva un pergamino con la leyenda de los Reyes, o con la historia de esta tradición cristiana. En cuanto a los regalos, cuando lo cocino para gente mayor, busco que sea siempre un detalle con algún tipo de utilidad”.