Premio Haba de Oro 2008: Colegio Cardenal Ilundáin

Premio “Haba de Oro” 2008 para el Colegio público Cardenal Ilundáin

Imagine esta situación. Usted comparte una agradable sobremesa en familia tras la opípara comida del día de Navidad. Suena el móvil. Se trata de una llamada urgente en la que le piden que salga pitando hacia su puesto de trabajo y que logre un “imposible”. O es usted un amante de los grandes retos, o se lo pensaría mucho. Ahora bien, si le piden ese “imposible” por el bienestar de 250 niños, ¿qué haría usted? Si es usted de los que no se lo piensa y alcanza su meta, sin duda se merece un premio, como es el caso del Haba de Oro al que se hizo acreedor el Colegio de Educación Infantil y Primaria Cardenal Ilundáin de Pamplona

Con el “Haba de Oro” 2008, la Asociación Cabalgata de Reyes Magos de Pamplona quiso premiar la actuación del personal docente del centro y las familias de los escolares, frente al caso de enfermedad meningocócica que afectó a uno de sus alumnos. El reconocimiento se otorgó por su rapidez de actuación para frenar un posible contagio entre el resto de los compañeros de tres años de Tomy Fernández García.

El acto de entrega del “Haba de Oro” tuvo lugar el 3 de enero de este año en el Ayuntamiento de Pamplona, y estuvo presidido por la Alcaldesa Yolanda Barcina que entregó el premio a la directora del Colegio, Ani del Amo.

Dicho acto, en el que estuvieron también presentes el Consejero de Educación, Carlos Pérez Nievas y parte de los alumnos de Infantil acompañados de sus padres, contó también con la presencia de Tomy Fernández García, ya totalmente recuperado.

Junto a él estuvieron sus padres, el responsable de epidemiología del Instituto Navarro de Salud Pública, Aurelio Barricarte, así como el jurado del premio.

Entre las valoraciones de aquel día, la de la Alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, quien afirmaba que “frente a quienes hablan de una sociedad escasa de valores, el colegio ha demostrado merecer una nota de sobresaliente”.

Pero, ¿qué pasó ese día? “Estábamos de sobremesa en casa de la familia en Sangüesa, cuenta Ani del Amo, como la mayor parte de las familias que se reúnen el día de Navidad.

Recibí una llamada urgente de Salud Pública, pidiéndome que regresara a Pamplona por un asunto relacionado con el Centro. Yo ya imaginaba que podía tener que ver con la meningitis, ya que se estaban registrando toda una serie de casos. Para las 7 de la tarde ya supe definitivamente que se trataba de un caso grave de meningitis.

Desde Salud Pública me dijeron: tienes que hacer todo lo posible para localizar a 250 familias de niños del Centro y convocarles a una reunión a las 10 de la noche”.

“En una situación como esa, comenta la Directora de Cardenal Ilundáin, se te plantean dos opciones, o darlo como imposible por las fechas en las que estábamos y la cantidad de llamadas que había que hacer, o intentarlo. Yo decidí intentarlo, así que pedí a mi marido que me ayudase y camino de Pamplona llamé a los conserjes y a las tres personas que forman mi equipo directivo, de las que una estaba en Marcilla y la otra en Ablitas, para que acudiesen rápidamente al centro y ponernos manos a la obra”.

“Cuando llegamos al Centro, prosigue su relato Ani del Amo, sacamos el listado de todas las familias a las que teníamos que llamar, nos hicimos copias y nos las repartimos. En el Centro teníamos 4 líneas telefónicas y nuestros móviles personales. Fue una locura, en cuanto terminábamos con una parte del listado, apuntábamos las familias a las que no habíamos podido localizar y pasábamos a otro bloque del listado, llamábamos a toda velocidad y no perdimos ni un segundo. A las 9 y media de la noche ya pude decirle a Aurelio Barricarte, de Salud Pública que habíamos logrado avisar a todas las familias. Pudieron venir 175 familias”.

Implicación total

La implicación del profesorado ese día fue excepcional, asegura Ani del Amo, “todos los que no estaban fuera de Pamplona acudieron también a la reunión y gracias a ello pudimos distribuir a las familias con los tutores o profesores de sus hijos y entregarles el medicamento y las instrucciones para que se lo administrasen a los niños. Gracias a ello pudimos elaborar el listado de niños que no habían recibido la medicación y localizar a sus familias para que la comprasen y se la diesen a sus hijos. Para cuando terminamos con todo el proceso, ya eran las 12 y media de la madrugada”.

Ni que decir tiene que la primera reacción de las familias fue de mucho susto, recuerda la Directora del Centro, “pero actuaron estupendamente, con inquietud, claro, pero sin tensiones y con muy buenos modos. La situación nos pilló a todos por sorpresa. Y es que para este caso no teníamos un protocolo de actuación. Normalmente, los protocolos de actuación en situaciones de emergencia nos vienen dados para las situaciones que puedan tener lugar en el Centro. Este era un caso distinto”.

Un reconocimiento al compromiso diario Recuerda Ani del Amo que “el Haba de Oro fue un premio que nos sorprendió enormemente. Ya habíamos tenido un reconocimiento verbal, pero este premio no lo esperábamos, y nos hizo mucha ilusión. Fue un reconocimiento muy reconfortante a una reacción que tuvimos que dio muy buen resultado, aunque yo creo que cualquier centro habría actuado como el nuestro”.

El de los maestros y educadores es un compromiso. La Directora de Cardenal Ilundáin asegura que “nunca dejamos de ser maestros, como nunca se deja de ser padre o madre. Es muy parecido, y nos llevamos a casa los casos particulares de todos los niños, sus problemas, cuando están enfermos, cuando hay algo que nos preocupa de ellos… Incluso con algunas familias de niños que ya no están en el colegio mantenemos contacto”.

“También por esta razón, cuenta Ani del Amo, el alivio que nos llevamos cuando supimos que nuestro alumno había superado esa meningitis fue tremendo. Mucho más sabiendo que los médicos especialistas estaban muy preocupados por lo agresivo que es ese tipo de meningitis. La recuperación de Tomás fue sorprendentemente rápida, tanto que se puede considerar un caso excepcional de reacción frente al virus”.

Fue un buen regalo de Reyes, sin duda, y la Directora de Cardenal Ilundáin lo recoge en su petición de este año: “A Sus Majestades les pido salud para mis alumnos y también para toda la comunidad educativa. Pero también les pido un deseo como maestra, y es que las personas que toman las decisiones de mayor alcance en materia educativa se acerquen a los centros, que vengan a conocer de primera mano cuál es la realidad escolar y la opinión y necesidades que tenemos a pie de aula, antes de tomar las decisiones que tanto afectan”.