La Pamplonesa

LA PAMPLONESA

A comienzos del siglo XX, en Pamplona, existían tres diferentes bandas de música, todas ellas de base militar. Música de los Regimientos: Almansa n.º 18, América n.º 14 y Constitución n.º 29

Don Silvanio Cervantes, posteriormente director de La Pamplonesa, pero por aquel entonces integrante del Regimiento de América nº14, decidió formar una única banda integrada por 25 jóvenes, cuyo nombre fue “Banda de Música de los Exploradores”. Pero la formación no duró mucho, los ciudadanos pamploneses no querían una banda militar, sino una banda civil. En 1919, D. Silvanio Cervantes, D. Manuel Zugarrondo y D. Vicente Sádaba propusieron al Ayuntamiento crear una banda con los antiguos integrantes de la “Banda de los Exploradores” y otros músicos de la ciudad, formando de esa manera, el 24 de septiembre de 1919, una banda civil: La Pamplonesa.

Desde su formación la banda ha participado en las principales celebraciones pamplonesas, como los Sanfermines, poniendo música a todos los actos organizados en la calle (el Riau Riau, las dianas, la procesión, etc.) o posteriormente en la Cabalgata de los Reyes Magos.

Otros actos relevantes en los que ha participado son la llegada a Pamplona de S.M. el Rey Alfonso XII en 1920, la fiesta de la proclamación de la República en 1931, las inauguraciones del Kiosko de Música de la Plaza del Castillo en 1943, del Monumento a Gayarre en 1950, de la nueva Casa Consistorial en 1953 o la del Estadio del Sadar en 1967, entre otros.

La Pamplonesa lleva unos 60 años participando en la Cabalgata y es una parte fundamental de ésta. Abre el desfile, sus músicos son los primeros en pasar y emocionan a las personas que llevan horas esperando la llegada del desfile. Motivo por el que sus integrantes se sienten muy queridos y admiten que percibir el cariño del público a su paso es realmente emocionante.

Echando la vista atrás, la Cabalgata de los Reyes Magos ha cambiado mucho a lo largo de los años. Antiguamente la banda no ocupaba la primera posición en el desfile, sino que se situaba tras los caballos o acompañando a los antorcheros y entonces, temían que alguno de los animales se les viniera encima. Sus Majestades llegaban montados a caballo, no había carrozas y el recorrido era más corto. Con los años se han ido incorporando más carrozas y el número de participantes también es mucho mayor. Estos cambios han hecho que la Cabalgata crezca y hoy en día se haya convertido en todo un espectáculo de sensaciones.

A lo largo de los años se han sucedido más cambios que han supuesto todo un giro en la trayectoria de la Pamplonesa en la Cabalgata. Hasta hace relativamente poco el repertorio musical estaba formado por marchas y algunas de ellas se tocaban principalmente en celebraciones religiosas, citas ineludibles en las que la banda participaba.

Fue hace 10 años cuando la banda tomó una decisión importante respecto a su papel en el desfile de la Cabalgata. Desde entonces los villancicos son la base musical del desfile y proporcionan un espíritu más navideño. ¿Por qué se tomó esta decisión? En primer lugar porque fue una petición popular, había llegado el momento de dar un cambio. En segundo lugar porque todos conocemos los villancicos navideños y nos sumergen en el espíritu navideño que compartimos en estas fechas especiales.

En la banda se expuso el tema y se decidió que era hora de dar ese cambio, porque La Pamplonesa quiere ofrecer lo mejor al público, lo que ellos quieren escuchar. Desde entonces sus músicos sienten que conectan más con el público y ven mayor emoción en la gente. El repertorio actual de La Pamplonesa para la celebración de la Cabalgata de los Reyes

Magos consta de seis villancicos. Es una selección de los mejores, porque no todos valen, y a base de experiencia e ir probando han definido lo que realmente les funciona. Por ello este año la banda ha dado un paso más allá. Se ha superado para mejorar los villancicos ya existentes y adaptarlos al entorno urbano para conseguir el sonido más adecuado. “Este año queremos darle un aire diferente, más espectacular y brillante”, explican.

Para conseguir este objetivo han incorporado arreglos musicales en todas las obras, mejoras que escucharemos por primera vez este año. Con la ayuda de un compositor han conseguido adecuar estas piezas a una actuación musical que sucede en la calle, algo a tener muy en cuenta. “Con los arreglos vamos a potenciar el viento metal (trompetas, trombones y trompas), que es lo que más suena en espacios abiertos y así lograremos que el sonido sea más contundente”.

Este cambio repercute en su aportación musical más de lo que, en un principio, podemos imaginar. Nos explican que existe una gran diferencia en la sonoridad de las piezas según el tipo de calle en la que se toque. El sonido es muy diferente en una calle estrecha del Casco Antiguo, por ejemplo, al de una avenida donde el sonido se pierde, se dispersa en el espacio abierto. Por ello toma gran importancia la presencia musical que aporta el viento metal.

Es reseñable apuntar que pese a encontrarnos en unas fechas especiales, siempre toca la banda al completo. “No queremos que sólo vean a 25 personas en la banda, nosotros somos más de 50 y siempre vamos todos, porque al final, tenemos una imagen y eso es lo que queremos transmitir”.

Como anécdota, la gran mayoría no pueden ir con sus hijos pequeños a ver la Cabalgata, por lo que se les permite solicitar el día libre algún año para poder compartir la experiencia con su familia, desde el otro lado.

Añaden que como conocen bien el repertorio no tienen que estar continuamente mirando la partitura y se involucran más con lo de su alrededor. “El contacto con la gente para noso – tros es vital, la independencia del papel te permite estar más cercano”.

Tanto los integrantes antiguos de la banda como los actuales reconocen que la Cabalgata es el evento más multitudinario de todos en los que participan. “Todo es más cercano, siempre notamos el cariño del público, cada vez que salimos a la calle. Y estamos muy orgullosos de ello”.