La Fundación Ilundain Haritz Berri recibe el Haba de Oro 2016

La Fundación Ilundain Haritz Berri recibe el Haba de Oro 2016

A las doce del mediodía ha tenido lugar en el Ayuntamiento de Pamplona la entrega del Galardón Haba de Oro que otorga nuestra Asociación Cabalgata Reyes Magos de Pamplona. En su XV edición ha recaído en la Fundación Ilundain Haritz Berri.

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Con la entrega de este galardón se quiere reconocer públicamente a aquellas personas o entidades que, desde sus respectivos ámbitos de actuación personal o profesional, realizan una labor destacable en favor de los niños más desfavorecidos.

En esta ocasión, se ha querido premiar la labor ejemplar que realiza la Fundación Ilundain Haritz Berri desde hace más de 30 años. En total, a lo largo de estos años, han pasado más de 2.500 jóvenes por sus diferentes programas formativos, pre-laborales y residenciales.

El encargado de recibir el Haba de Oro ha sido Eugenio Lecumberri, presidente de la Fundación Ilundain Haritz Berri, de manos del alcalde de Pamplona,  Joseba Asiron.

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Durante el discurso de entrega, Eugenio Lecumberri ha destacado que recibir este premio es el mejor regalo posible de Reyes Magos: “Se trata de un revulsivo de ilusión y optimismo para seguir confiando en el trabajo que realizamos con la juventud”. A su vez, ha querido agradecer a la Asociación Cabalgata Reyes Magos de Pamplona su unanimidad a la hora de decidir quién iba a ser el premiado, así como reconocer la labor que realizan animando las calles durante las Navidades.

Por su parte, Joseba Asiron también ha reconocido la enorme labor que realiza la Fundación Ilundain Haritz Berri. Además, no ha querido perder la oportunidad para agradecer la tarea a todos los trabajadores de la Fundación Ilundain Haritz Berri y, por supuesto, ha animado a que continúen con el trabajo tan necesario que realizan para la sociedad.

Por último, el Secretario de nuestra Asociación Reyes Magos de Pamplona, Jesús Ayala, ha leído el acta del jurado y ha recopilado los motivos que han llevado a entregar el Haba de Oro a la Fundación llundain Haritz Berri.

 

Amplia la información sobre la Fundación Ilundain Haritz Berri en el siguiente enlace.

Premio Haba de Oro 2013: Centro Puente

Premio Haba de Oro 2013: Centro Puente

Premio “Haba de Oro” 2013 para el Centro Puente

El Centro Puente, galardonado por su gran labor de servicio a los demás y, sobre todo, a los más jóvenes.

El jurado de esta edición estuvo formado por las siguientes personas: don Enrique Maya, Alcalde de Pamplona; don Iñigo Alli, Consejero del Departamento de Políticas Sociales del Gobierno de Navarra; doña Margarita Pérez-Salazar, Magistrada Juez del Juzgado de Familia no 3 del Tribunal Superior de Justicia de Navarra; don Santos Villanueva, en representación del Arzobispado; doña Inmaculada Martínez de Álava, en representación de la Asociación Cabalgata Reyes Magos de Pamplona; don Gerardo Echavarren, en representación de la Caixa; doña Josefina Turrillas, directora del Colegio Isterria; y don Jesús Ayala como Secretario del Jurado.

Todos ellos acordaron por unanimidad, conceder el premio Haba de Oro 2013 al Centro Puente, entre otras muchas, por las siguientes razones:

Centro Puente es un centro educativo que nació en 1995 fundado por el Instituto de Hermanos del Sagrado Corazón y el impulso de don Santiago Arellano, entonces Director General de Educación. Aquel proyecto se inició con sólo 6 alumnos frente a los 38 con los que hoy cuenta. Se encarga de atender a un alumnado entre 14 y 20 años de edad, con problemáticas relacionadas con el fracaso escolar. Está situado en la localidad navarra de Puente La Reina.
La Congregación fue fundada por el sacerdote André Coindre en Lyon (Francia) en 1821; originariamente, recogía niños y jóvenes de las calles y les proporcionaba talleres profesionales. Hoy están presentes en unos 30 países y, en España, cuenta con 11 centros educativos. Trabajan en estrecha colaboración, por ejemplo, con el Departamento de Políticas Sociales del Gobierno de Navarra, en cuanto a la financiación; con el de Educación, para las cuestiones académicas; o con la fiscalía de menores.

Este centro aconfesional procura la promoción personal y laboral del alumnado de forma integral y que, como decía antes, sufre el fracaso escolar. En él se imparten dos programas atendidos por 10 educadores: uno Curricular Adaptado y otro de Cualificación Profesional (ayudante de cocina y pastelería). En ellos, hay personas de toda Navarra que se desplazan diariamente al Centro o residen en él durante la semana.

Hasta aquí la fotografía de lo que representa el Centro Puente. El Premio Haba de Oro pretende sacar del anonimato por un instante a esas personas e instituciones que realizan una labor discreta, silenciosa, sin publicidad… que realmente se preocupan por los demás y, en este caso, por los más jóvenes. Nuestra sociedad aparta injustamente a muchas personas, desde edades muy tempranas. Instituciones como ésta trabajan por dar oportunidades para reengancharlas.

Los alumnos que llegan al Centro Puente, se encuentran con tres ces, como bien lo explica don Jesús Gallego, su director: calidad (en su enseñanza), calidez (por el trato humano) y claridad (sobre el orden necesario para que esto funcione). Y todo ello, con tres herramientas: pocos alumnos (cercanía y trato personalizado), mucho espacio (amplias instalaciones) y mucho tiempo (para aprender, conversar y organizarse).

Es oportuno mencionar la frase de Flaubert: “Hay personas cuya única misión entre los demás es servir de mediadores. Se pasa a través de ellos como si fueran puente, y se sigue caminando”.

Por todo ello, el Jurado, con el propósito de reconocer esta gran labor de servicio a los demás y, sobre todo, a los más jóvenes, concedió el Premio Haba de Oro del año 2013 al Centro Puente.

La entrega de este galardón se produjo el 3 de enero de 2014 en el salón de recepciones del Ayuntamiento de Pamplona.

Web de Centro Puente: http://www.corazonistas.com/centropuente/

Premio Haba de Oro 2012: Colegio Isterria

Premio Haba de Oro 2012: Colegio Isterria

Premio “Haba de Oro” 2012 para el Colegio Isterria

Isterria, comprometidos con la educación

El Centro de Educación Especial, de Fundación Caja Navarra, trabaja para el desarrollo formativo de 72 alumnos con necesidades educativas especiales.

Jesús Ayala, en el acto de entrega del Haba de Oro el 3 de enero de 2013 en el Ayuntamiento de Pamplona, presentó al Centro de Educación Especial Isterria con estas cariñosas palabras:

“Porque es un espejo en el que deberíamos mirarnos cada mañana. Un colegio especial y hermoso que nació de la mano de la Obra Social de la Caja de Ahorros de Navarra hace casi 50 años. Porque trabaja para que personas con discapacidades se desarrollen, y porque luchan además por conseguir que sus familias no sufran”.

Y razón no le falta, ya que Isterria es un espacio por el que en sus casi 50 años de historia han pasado más de 700 alumnos
con diferentes necesidades educativas que se han formado, han aprendido y han desarrollado sus capacidades.

El colegio está situado en Ibero, en un bellísimo entorno natural rodeado de amplias zonas verdes. Sus instalaciones cuentan con todo lo necesario para ofrecer  a los alumnos una educación integral de calidad: aulas de Educación Básica Obligatoria, Programas de Cualificación Profesional Inicial Especial (PCPIE) y Transición a la Vida Adulta (TVA), centro ocupacional, residencia, pistas polideportivas, gimnasio y sala de psicomotricidad, piscina terapéutica, invernadero, jardines, parque con columpios y un amplio conjunto de servicios generales con cocina, lavandería y comedores.

Isterria ofrece tres grandes servicios al alumnado y a sus familias:

· Colegio: concertado con el Departamento de Educación del Gobierno de Navarra. Atiende a 72 alumnos repartidos en 10 aulas de Educación Básica Obligatoria, 3 programas de PCPIE (Agraria, Electricidad y Administración) y un aula de TVA.

· Centro ocupacional: actualmente se forman 19 personas de 20 a 25 años que están en tránsito hacia un recurso de vida adulta
definitivo. Entre otros proyectos, se encargan de hacer todo tipo de regalos para acontecimientos especiales (llaveros, libretas,
pequeñas esculturas, etc.).

· Residencia: facilita la escolarización a 46 niños y niñas con un programa formativo de apoyo al programa escolar. La mayoría
de los residentes tienen a sus familias lejos de Pamplona.

Por otro lado, Isterria cuenta con servicios complementarios que favorecen el desarrollo integral de las personas: psicopedagogía, logopedia, enfermería, trabajo social, ocio y tiempo libre, piscina, comedor escolar, transporte escolar,  extraescolares, fisioterapia y atención residencial temporal (residencia por un máximo de dos semanas a alumnos externos que lo requieran por circunstancias de tipo familiar).

Formación integral novedosa y personalizada

“Isterria es un centro integrador, normalizador, innovador, creativo y acogedor, porque además de atender a niños y niñas con discapacidad y favorecer su integración, trabajamos con los últimos avances educativos e impartimos una educación personalizada”. Así definió la actividad del centro su directora escolar, Josefina Turrillas, al recoger el premio. “Nuestra misión –prosiguió– es proporcionar a los alumnos una formación integral y de calidad que les ayude a integrarse en la sociedad.  Queremos ser un centro de prestigio e innovador y queremos ser reconocidos por descubrir las capacidades de nuestro alumnado y desarrollarlas al máximo. Y para lograrlo contamos con el apoyo incondicional de Fundación Caja Navarra y un equipo de 52 profesionales comprometidos con la filosofía del centro, que se gestiona con criterios de mejora continua”, finalizó.

Para lograr esta formación individualizada, los profesionales de Isterria se basan en la funcionalidad de los aprendizajes y se centran en cada uno de los alumnos, que trabajan en áreas tan específicas como la autonomía personal, la autodeterminación y la comunicación. El proceso clave del sistema de gestión es el llamado Plan de Apoyo Individual (PAI), que marca el camino a seguir desde que el alumno llega al colegio hasta que lo abandona a los 21 años. En este plan se concretan todos los objetivos que se van a trabajar con cada alumno, consensuados por todos los profesionales que cada curso lo acompañan.

Isterria y las familias

Además de fomentar el crecimiento personal de todos los alumnos, Isterria tiene un papel fundamental para las familias, que encuentran en el centro todo lo necesario para que sus hijos estén bien atendidos y desarrollen su autonomía en función de sus capacidades. “Desde que viene a Isterria nuestro hijo está muy contento y feliz. Se nota que es muy querido tanto por los profesionales que trabajan aquí (profesores, cocineras…) como por el resto de sus compañeros. A nosotros nos parece que está como en casa, y eso nos ha dado mucha tranquilidad”. Son palabras de Ana Miral, madre de Daniel Itoiz, un chico de 16 años que entró en Isterria hace cuatro.

“En estos cuatro años hemos notado que nuestro hijo ha avanzado mucho” –prosigue Ana–. “Desde que está aquí interactúa y se relaciona más con el resto de chicos, algo que antes no hacía, ya que pasaba mucho tiempo con adultos; ha incrementado sus habilidades para manejar el ordenador y otras herramientas tecnológicas y poco a poco está empezando a entender las matemáticas, a su nivel, claro, pero con pequeños avances. Aunque para nosotros lo más importante, sin duda, es que se le
ve feliz, y eso es muy grande”, concluye.

Innovación continuada

El centro está continuamente investigando y aplicando nuevas fórmulas educativas para conseguir que los alumnos incrementen
su autonomía personal, por este motivo cobra especial relevancia la formación de los profesionales. Actualmente los docentes están estudiando nuevas metodologías y la introducción del entrenamiento cognitivo como base del aprendizaje llevado a cabo principalmente a través de la herramienta Neuron-up (plataforma web que incluye miles de ejercicios, juegos y simuladores que permiten ejercitar funciones cognitivas básicas y actividades de la vida diaria).

La innovación está enfocada, además, a la evaluación psicopedagógica, a las nuevas tecnologías y, en general, al conocimiento de estrategias relacionadas con el proceso de mejora de la calidad de vida de la persona con discapacidad, como puede ser la inteligencia emocional.

Otras actividades complementarias

Para completar la formación de los alumnos y para que éstos desarrollen su autonomía, además de las clases habituales, Isterria organiza numerosas actividades complementarias, como salidas (Granja Naturalia…), convivencias (semana blanca en Belagua, semana azul en el pantano de Alloz…) y clases extraescolares (música, judo, multideporte, teatro…), que ayudan a completar su formación.

Por otra parte, los alumnos de mayor edad que están en Programas de Cualificación Profesional Inicial Especial o en Transición a la Vida Adulta, fabrican manualmente artículos de regalo personalizados como llaveros, libretas, detalles de boda o de empresa. Esta actividad les ayuda a coger experiencia para trabajos que puedan desarrollar en un futuro, cuando abandonen el centro y se inicien en la vida laboral.

Para saber más…

www.fundacioncajanavarra.es En la web oficial de Fundación Caja Navarra se ofrece información básica del centro y se puede descargar la revista oficial, que se edita cada seis meses.

http://colegioeducacionespecialisterria.wordpress.com/ Blog oficial del centro, con contenidos actualizados de forma permanente.

Premio Haba de Oro 2011: Familias acogedoras de Navarra

Premio Haba de Oro 2011: Familias acogedoras de Navarra

Premio “Haba de Oro” 2011 para las familias acogedoras de Navarra

La familia Recalde-Romea recogió el galardón en nombre de las más de doscientas familias que en Navarra realizan esta labor

La Asociación Cabalgata Reyes Magos de Pamplona concedió su premio anual, Haba de Oro 2011, a las familias que acogen en Navarra a niños en dificultades. El alcalde de la ciudad, Enrique Maya, fue el encargado de entregar el galardón en el mismo consistorio a Pilar Romea y a su esposo José Antonio Recalde, que recogieron el premio en nombre de todas las familias. En el acto de entrega se destacó “la generosidad, responsabilidad y solidaridad de éstas”. Concluido el acto, el Grupo de Abanderados Italianos realizó una exhibición en la Plaza Consistorial.

El ejemplo de la familia Recalde-Romea podría ser el de cualquiera de las más de 200 que actualmente tienen algún menor en acogida en Navarra. Pilar y José Antonio ya tenían dos hijos biológicos, Javier y María, de 28 y 23 años en la actualidad, “pero teníamos una inquietud dentro desde hace mucho tiempo. Pensamos también en adoptar pero una trabajadora social nos sugirió la idea y aquí llevamos con Maika desde hace 8 años, desde que tenía 6, y ahora es la reina de la casa junto con la abuela María Jesús”, explica Pilar.

El proceso para acoger un niño se realiza a través de Bienestar Social en la Dirección General de Familia. “Los trabajadores sociales y psicólogos analizan las familias para ver si encajan en el modelo para acoger y qué niño o niña es el adecuado”, apunta José Antonio. “Hay muchos tipos de familias que tienen cabida, puede ser incluso una sola persona. A nosotros nunca nos han preguntado nuestras ideas políticas o religiosas. Supongo que se decide en función de que los candidatos sean equilibrados o vivan una situación estable”, añade.

Experiencia enriquecedora

En la decisión de esta acogida llevaron la voz cantante la madre y la hija. Ésta última resalta: “Queríamos un hermanito pequeño y desde el principio acogimos a Maika como un hermano más y lo mismo el resto de la familia, sin ningún problema”. Su madre destaca que a ella esta experiencia le ha hecho evolucionar mucho. “Haces un bien para los niños pero también para uno mismo. Sientes cosas y eres. consciente de que hay otras personas que viven otros problemas que antes no habíamos visto o no habíamos reparado en ello”.

Diferente a una adopción

Maika apenas se acuerda de cuándo entró a formar parte de su nueva familia. Está en situación de acogida permanente y a efectos legales mantiene una filiación como si fuera una hija biológica de la familia, aunque existe una diferencia sustancial con una situación de adopción. El acogimiento es una figura distinta ya que mantiene sus apellidos y, en este caso, la relación con sus padres biológicos. “Ella quiere a sus padres y nos quiere a nosotros”, comenta José Antonio, “pero si hay alguna situación o hecho importante lo debemos comunicar a Bienestar Social. Por ejemplo, nosotros no tenemos potestad para hacerle el pasaporte porque es algo que compete a sus padres”.

Pilar señala que para tomar una decisión como la de su familia “hay que tener una inquietud de verdad y clara. No se trata de ningún juguete y hay que tratarlo como a un hijo biológico pero sabiendo que no es un compromiso para toda la vida porque puede que cuando sea mayor se vaya o que lo reclame su familia biológica y vuelva con ellos. Hay distintas situaciones como padres que están en la cárcel, otros enfermos, etc. No se debe tener un sentido de propiedad del niño, algo que en nuestro caso nos ha hecho reflexionar y aprender mucho sobre nuestros propios hijos biológicos”.

El matrimonio formado por José Antonio y Pilar recuerda la llegada de Maika un 22 de diciembre como un auténtico regalo de Navidad. “Nos tocó la lotería. Al principio tuvimos nuestras incidencias, como que tenía que dormir con la luz encendida y situaciones propias de una niña de 6 años que no conoce a unas personas nuevas para ella, pero en general no hubo ningún problema. Luego, como en cualquier relación humana, no siempre es un camino de rosas pero es algo muy enriquecedor”, destacan ambos. Esta pareja resalta el apoyo que siempre ha obtenido por parte de los profesionales de Bienestar Social. “Al principio están muy encima de las familias para ver la evolución y siempre que hemos tenido cualquier duda nos han ayudado, desde los trabajadores sociales a los psicólogos”.

El secreto para llevar a buen término esta experiencia en boca de los miembros de esta familia es que “hay que ser consciente de que eres acogedor, que tiene sus padres legítimos y lo importante es el menor, por el que también vela Bienestar Social. En nuestro caso la consideramos igual que otra hija pero somos conscientes de nuestra situación y procuramos no extralimitarnos”.

Objetivos del acogimiento

– Otorgar temporalmente a una persona o familia la guarda y custodia de un menor cuya familia no puede atenderle, con la obligación de cuidarle, alimentarle, educarle y procurarle una formación integral.

– Facilitar al menor un entorno familiar diferente al de su origen, que le proteja y atienda a sus necesidades de manera integral, en tanto se resuelva la situación problemática que le afecta.

– Es la medida más idónea de protección de los menores, cuando no es posible, por diversos motivos, su permanencia en la familia de origen, y se trata de una circunstancia temporal, en principio. Y esto es así porque un entorno familiar se considera el contexto que mejor puede responder a las necesidades de un niño o niña para un desarrollo adecuado en todos los aspectos.

Destinatarios y requisitos

Menores en situación de desprotección o conflicto social en grado severo con los siguientes requisitos:

Para el menor: tener menos de 18 años, que resida en Navarra, aunque proceda de otro lugar, y que por su edad y circunstancias pueda beneficiarse del acogimiento.

Para la familia acogedora: haber solicitado ser familia acogedora y haber sido valorada como idónea por el Negociado de Acogimiento Familiar y Adopción Nacional de la Dirección General de Familia, Infancia y Consumo.

Tipos de Acogimiento

Según la duración prevista pueden ser:

– Simple: cuando se constituye para un plazo de tiempo determinado, mientras la familia biológica hace un trabajo de capacitación parental o de resolución de las dificultades que impedían la permanencia del menor con ella.

– Permanente: cuando por la naturaleza de las dificultades de la familia biológica no se prevé un retorno del menor con ella en un plazo determinado.

– Preadoptivo: actualmente está contemplado este acogimiento cuando se entrega un menor a una familia con propuesta de adopción ante el juzgado, como paso previo mientras se resuelve judicialmente la adopción. En la nueva legislación sobre adopción ya no se emplea este término porque puede dar lugar a confusión.

Según la familia acogedora:

– Acogimiento en familia extensa: cuando el menor es acogido por familiares, allegados.

– Acogimiento en familia ajena: cuando el menor es acogido por una familia con la que no le une relación alguna y que se ofrece voluntariamente.

Según el órgano que lo formaliza:

– Acogimiento administrativo: cuando lo constituye la entidad pública, con acuerdo de los padres.

– Judicial: cuando no hay acuerdo de los padres

 

Premio Haba de Oro 2010: Fundación Atena Psicoballet

Premio Haba de Oro 2010: Fundación Atena Psicoballet

Premio “Haba de Oro” 2010 para la Fundación Atena Psicoballet

Fundación Atena

El arte encauza las emociones

El 4 de enero se celebró en el Ayuntamiento el acto de entrega del premio del Haba de Oro a la Fundación Atena. Yolanda Barcina, por entonces alcaldesa de Pamplona, valoró el esfuerzo que realiza la fundación por dotar a sus alumnos de calidad de vida a través del arte.

Atena fue fundada en 2001 por parte de padres y hermanos de personas con discapacidad intelectual. Su misión es promover y fomentar el desarrollo integral de las personas con discapacidad a través del arte, mejorando su calidad de vida y acompañándoles en su proyecto vital. Explican que el trabajo que se realiza en Atena es una fusión de arte y pedagogía.

Sus alumnos son personas con discapacidad, no discapacitadas. Para ellos es muy importante dejar claro este concepto. “A veces no se tiene cuidado. En primer lugar son personas, que tienen una condición, que en este caso es una discapacidad intelectual. Existen las discapacidades asociadas; una persona puede tener de base una discapacidad intelectual y luego tener un trastorno dual en el que tenga también una enfermedad mental asociada, una sordera, un problema de visión u otro tipo de enfermedades”, señala Arantxa Garatea, directora de la fundación. Por ello, los programas y la forma de trabajar se adaptan a cada una de las personas y necesidades.

Cuando les preguntamos si hay poca oferta educativa o cultural para ellos, responden que actualmente no hay ninguna. Bien porque cuando se montan actividades estas personas no tienen la oportunidad de acceder a ellas o porque no están adaptadas para ello. “Nosotros como escuela de danza, maquillaje, música y teatro, somos la única oferta que hay en toda Pamplona y diría hasta en Navarra”, apunta Nieves Santesteban, presidenta de Atena. “Nuestros hijos tienen muy poco abanico de posibilidades para hacer cosas diferentes”, añade después.

Atena, además de formar en todas las artes escénicas, es fundamentalmente un proyecto educativo. “Por eso decimos que hemos fusionado arte y pedagogía”, explica Arantxa. Una parte muy importante es la de trabajar y reforzar la autonomía y habilidades sociales de cada uno de los alumnos; y todos los objetivos que plantean los trabajan a través del arte.

En el centro desarrollan una programación artístico-pedagógica integrada en todas sus actividades y en el día a día. Nos explican que además de las clases artísticas dan mucha importancia a las normas de cortesía, a saludar desde que llegan por la puerta, o la autonomía personal, por ejemplo, que aprendan a vestirse y desvestirse solos en el vestuario.

Pero Atena se encuentra en una situación económica realmente complicada, el esfuerzo que realizan cada día para salir adelante es enorme. Los padres forman la junta y Atena subsiste con la cuota que pagan las familias, algunas subvenciones y optando a todas las convocatorias de premios posibles. A pesar de ser una fundación, no cuentan con benefactores y no tienen una estabilidad económica. “A 1 de enero no sabemos con cuánto dinero vamos a contar para el año” aclara Arantxa y “lo peor es la incertidumbre”. “Sabemos que todos estamos pasando una mala época, pero nosotros, como padres y profesionales, vamos a intentar que Atena salga adelante” añade Nieves.

Su ilusión y ganas es que la fundación siga existiendo dentro de otros 10 años, pero trabajan paso a paso, intentando no pensar más allá, “vamos a seguir exprimiéndonos por los 115 alumnos que tenemos”.

Cuando les concedieron el Haba de Oro, plantearon su situación al Comité y les cedieron el Teatro Gayarre para realizar una actuación y de este modo celebrar su 10º aniversario. “El Ayuntamiento se hizo cargo de todo el gasto que eso suponía y la recaudación íntegra fue para nosotros”, algo por lo que están muy agradecidos y por ser un reconocimiento al esfuerzo que realizan.

“Nos llamó el Secretario de la Cabalgata el 28 de diciembre y al principio no me lo creí, porque era el día de los Santos Inocentes” explica Arantxa. La emoción invadió a todos en Atena, “nos alegramos mucho sobre todo por la sensación de que nos dieran algo sin optar a ello, sin haber hecho nada. A lo largo del año optamos a tantas cosas, que estamos agotados, y de repente que nos llamen y nos den un premio porque han pensando en nuestra fundación, es una alegría”. En navidades la fundación cerraba y a pesar de resultar complicado localizar a todos, se llamó al resto de patronos, profesionales y familias. “Quisimos invitar a todos, porque el apoyo que recibimos de las familias es fundamental y el premio tenía que ser algo compartido” apunta Arantxa.

Algunos alumnos nos cuentan cómo vivieron la entrega del premio: “cuando fuimos a por el Haba de Oro frente al Ayuntamiento, nos recibieron los abanderados, haciendo un pasillo para entrar al edificio y fue muy bonito. Y lo mejor fue el lunch que nos dieron después, ¡nos pusimos las botas!”.

En Atena se sienten muy satisfechos por el reconocimiento que se hace de su trabajo, tanto por el Haba de Oro, como por la respuesta del público que asiste a sus actuaciones.

Este año se han presentado por segunda vez consecutiva al Festival de Danza de Villava y han conseguido el tercer premio, “lo importante es, más que competir, el poder tener presencia física en un festival así, el participar como los demás”. “El único problema que tiene Atena, es el económico” añade Nieves.

Las actuaciones son un momento muy importante, el momento de mostrar todo el trabajo que hay detrás. “No es una fiesta de final de curso, aquí hay mucho trabajo y muchas horas detrás de cada una de las coreografías del espectáculo y formación”. No sirve cualquier cosa, si alguien se está rascando la nariz, se le explica que uno no puede hacer eso en un escenario. A los alumnos se les enseña que el público paga por verles y que se deben a él.

“No te olvidas de que las personas que están arriba son personas con una discapacidad, porque físicamente se les nota, pero son capaces de comunicar tan bien a través de su cuerpo, que te sorprende. Son muy profesionales y disciplinados, y realmente eso es lo que hay que valorar. Verlos, para nosotros, es toda una lección” nos cuenta Arantxa.

El trabajo que se hace en Atena es fundamental para los alumnos, asistir a las clases es un motivo de alegría para ellos, un lugar en el que aprenden, se divierten y no se sienten excluidos. “Hay personas que tienen la autoestima muy baja o que no se ven guapas, porque saben que su físico les diferencia de los demás”.

Lo más bonito es que muchas de estas personas, cuando se han subido a un escenario y han sido aplaudidas por su trabajo, han sentido un antes y un después, se han sentido reconocidos, bellos, guapos. “Por otro lado a algunos de ellos les cuesta transmitir sus emociones, tienen sus dificultades, sus necesidades, sus deseos, y de alguna forma tenemos que intentar que las saquen”.

Cuando preguntamos a los alumnos, nos dicen “nos gusta mucho venir a Atena, porque aprendemos cosas nuevas. Subirnos a un escenario, delante de tanta gente, es fantástico”.

 

Premio Haba de Oro 2009: Aula infantil de Virgen del Camino

Premio Haba de Oro 2009: Aula infantil de Virgen del Camino

Premio “Haba de Oro” 2009 para el Aula infantil de Virgen del Camino

El Aula Hospitalaria del Hospital Virgen del Camino recibió el pasado 4 de enero de 2010 el VIII Premio Haba de Oro por el trabajo que desarrolla en la educación de los niños y niñas ingresados en este centro sanitario. La Asociación Cabalgata Reyes Magos de Pamplona quiso premiar con este reconocimiento la labor de estos profesionales de la educación para “dotar de recursos y habilidades a los niños para mostrarles un vínculo con el exterior”. El secretario de la Asociación, Eduardo Ruiz de Erenchun, en el acto de entrega del premio calificó la labor del Aula como “un oasis emocional en el desierto que supone una hospitalización”.

El galardón fue entregado por la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina Angulo, en el Salón Noble del Consistorio Pamplonés. Al acto de entrega del Haba de Oro acudieron también la consejera de Asuntos Sociales, Familia, Juventud y Deporte, María Isabel García Malo, así como diferentes miembros del jurado. En representación de los premiados tomó la palabra uno de los maestros del Aula, Pedro Belloso, quien agradeció la distinción y aseguró que el Aula Hospitalaria de Virgen del Camino no es “una clase al uso con pizarras, pupitres, mesas o libros, que los hay, sino mucho más, es un puente entre el niño y su centro escolar” y supone un “reto diario y una estructura unitaria de diversas competencias”.

Los representantes del Gobierno Foral, del Ayuntamiento de Pamplona, de la Asociación Cabalgata, miembros del jurado y, por supuesto, del Aula Hospitalaria, tras el acto de entrega del Haba de Oro 2009.

Fue a partir del curso escolar 2005/2006 cuando el Aula Hospitalaria de Virgen del Camino recibió un fuerte impulso por parte del Departamento de Educación que lo ha ido configurando hasta su estructura y funcionamiento actuales. Uno de sus impulsores, Javier Molina, oncólogo infantil del Hospital Virgen del Camino, destacó su “labor tremendamente compleja para dotar de recursos y habilidades a los niños, para mostrarles un vínculo con el exterior”. Desde su “debut”, el Aula ha tenido como alumnos a más de 2.500 niños, cerca de 500 niños cada año.

Hoy día, la Unidad Educativa Hospitalaria cuenta con dos aulas, una en el Hospital de Día “Natividad Zubieta” para pacientes de Salud Mental, en la que trabaja Pedro Belloso, y otra en la cuarta planta de materno infantil del Hospital Virgen del Camino. Ésta última ha sido la que recibió el galardón, y en ella trabajan actualmente Begoña Barbarin y Lourdes Sádaba. Forman parte del Equipo de Atención Hospitalaria y Domiciliaria, integrado también por Ana Artázcoz, Orientadora, que coordina la atención domiciliaria.

Como todos ellos se encargan de recordar, “aunque trabajemos en un Hospital, no somos personal sanitario, sino maestros especialistas en Pedagogía Terapéutica adscritos al CREENA, que es el Centro de Recursos de Educación Especial de Navarra, pero tenemos claro que la que realmente manda aquí es la salud de los niños. Por eso, siempre damos prioridad al personal sanitario”.

El día a día del maestro en el Hospital

Por hacernos una idea de cómo se organiza el Aula Hospitalaria de Virgen del Camino, podemos tomar como referencia las escuelas unitarias de los pueblos, en las que uno o dos maestros atienden las necesidades educativas de varios alumnos de edades y niveles distintos, y cada día preparan las clases para alumnos de varios ciclos, sin olvidar lo particular de cada niño. “El Aula Hospitalaria se parece un poco a estas escuelas, nos cuentan Pedro, Begoña y Lourdes, con un plus de flexibilidad, y es que nuestro alumnado es distinto cada día, e incluso en cada momento del día”. El horario de clase va de 10 de la mañana a 1 de la tarde, y de 2 a 4 y media de la tarde, excepto miércoles y viernes en los que no hay clase por la tarde. “Nuestra rutina, explican, no es como la de un profesor o un maestro en un colegio, nuestra metodología es muy dinámica, porque lo que prima ante todo es la flexibilidad que tenemos que tener para adaptarnos en cada momento, a cada situación y a cada niño en particular. Aquí entran en juego la veteranía y la formación, que te permiten saber qué hacer en cada momento, dependiendo de cada instante: más actividades tipo taller, más contenidos curriculares, más actividades plásticas. Y además hay que tener mucha mano izquierda… Yo creo que el adjetivo que mejor define nuestra labor es ‘flexibilidad’. Cada día, cada hora, cada momento es una adaptación continua al tiempo de hospitalización de cada niño, a las actividades de cada uno por separado y del conjunto de ellos, a cada estado de ánimo, a cada ritmo…”.

Mientras varios alumnos aprenden de la mano de Begoña Barbarin y Lourdes Sádaba, otros pueden completar sus tareas en los ordenadores de los que dispone el Aula.
Su primera tarea diaria es repasar el listado de niños ingresados, para saber cuántos y quiénes pueden ir a clase, y si hay niños nuevos. Nos cuentan los maestros del Aula, que “pasamos todas las mañanas a informar a todos los niños susceptibles de recibir clase en el aula, no sin antes saber si el momento es adecuado o no, ya que el estado de ánimo de los niños y las familias algunas veces es de mucha tensión, preocupación o tristeza… La visita de las mañanas es muy especial e importante para nosotros. A veces nos resulta difícil y otras muy gratificante, ya que en cuestión de 2 ó 3 minutos tenemos que empatizar con el niño e intentar enganchar con él rompiendo el hielo de lo desconocido”.

“Por eso, comentan los maestros, el éxito de nuestra intervención educativa depende del problema sanitario de fondo y de la situación personal del niño y su familia ese día o los posteriores. En todo caso, ni a los niños ni a sus familias se les plantea como algo obligatorio, sino como algo absolutamente voluntario, y que si el niño no quiere ir al aula, o no puede pero le gustaría, le ofrecemos la posibilidad de recibir clase en su habitación y ponemos a su disposición material para que aprenda en su habitación”.

Los niños ingresados tan sólo deben cumplir con tres requisitos para acudir al Aula Hospitalaria. El primero es el permiso por parte del responsable sanitario, que debe considerar si el estado de salud del niño es lo suficientemente bueno como para acudir al aula, y que esa actividad nunca repercutirá negativamente en su salud. Vamos, que “la salud es lo primero”. El segundo requisito es que los padres del niño den también su permiso; y el tercero es que hayan cumplido la edad de escolarización, los tres años.

Un niño hospitalizado puede acudir al Aula desde el mismo momento en que está ingresado en el Hospital Virgen del Camino. De hecho, aunque su ingreso sólo sea para un día, como en el caso de algunas intervenciones quirúrgicas, la intervención educativa puede acercarle al mundo de la escuela desde la pedagogía hospitalaria.

“Para estas situaciones, indican los maestros del Aula, hemos creado una Unidad Didáctica en la que el niño que va a ser operado puede ver y saber con qué se va a encontrar desde que llega al Hospital hasta que se va a casa, y muchos contenidos que tienen que ver con la hospitalización y operación: la habitación, la anestesia, los quirófanos, los médicos y enfermeras… Dicha Unidad Didáctica tiene un efecto muy positivo, ya que ayuda a los niños a dejar de lado la angustia y muchos de los miedos que tienen en ese momento”.

Un puente entre el Hospital y la Escuela

“Si un niño lleva varios días ya hospitalizado, explican Pedro, Begoña y Lourdes, nos ponemos en contacto con su centro, para conocer su programación educativa. Así podemos adecuar nuestra labor a las necesidades concretas de cada niño, de modo que cuando regrese a su colegio lo haga al mismo nivel que si no hubiese dejado de ir. Cuando los ingresos son largos, mantenemos coordinaciones semanales o quincenales con sus tutores, a los que informamos de los avances de cada niño y les entregamos los trabajos que han realizado, para que los puedan evaluar”.

Cuando hay niños que van a tener que alternar ingresos hospitalarios con periodos de convalecencia en casa, como los niños que reciben tratamientos de larga duración, “no sólo nos relacionamos con su centro, sino que realizamos un ‘triángulo de coordinación’ también con el equipo de Atención Domiciliaria, que se encarga de acercar el colegio a los niños convalecientes en casa”.

El Equipo de Atención Hospitalaria y Domiciliaria, de izquierda a derecha, Begoña Barbarin, Lourdes Sádaba, Pedro Belloso y Ana Artázcoz, revisan uno de los materiales creados para trabajar con los niños en el Aula.

El Equipo de Atención Domiciliaria está integrado por una Orientadora que coordina la atención educativa de los alumnos y los diferentes profesores que les atienden en los domicilios. Acuden a casa de los niños cuya enfermedad o convalecencia va a ser de al menos 21 días naturales seguidos, siempre que ésa sea la prescripción del médico. Imparten 5 horas semanales de clase a los alumnos de Educación Infantil y Primaria, y 8 horas semanales a los de Educación Secundaria y PosObligatoria, además de las 2 horas mensuales que destinan a coordinarse con los centros educativos de los niños para adecuar sus clases a los contenidos que deberían aprender en ellos.

“Con este programa, nos cuenta Ana Artázcoz, se busca que el niño no pierda la continuidad en su educación y que, cuando esté ya repuesto, pueda volver de nuevo a su clase sin perder nivel. Es importante atender al trabajo realizado por el profesorado de atención domiciliaria ya que, además de su formación académica, requiere habilidades de relación de ayuda necesarias para adoptar una actitud positiva que faciliten un adecuado afrontamiento de la situación vivida.”

La normalidad es terapéutica

“Es cierto, nos cuentan Pedro, Begoña y Lourdes, que en nuestro trabajo diario nos enfrentamos con el dolor de la gente, con la enfermedad e incluso con la muerte, pero os aseguramos que es un trabajo absolutamente gratificante, sobre todo cuando puedes ver a niños que olvidan por un rato el hecho de que están enfermos y se comportan como cualquier otro niño. No se trata de que estemos endurecidos ante el dolor, la enfermedad o la muerte, que no lo estamos, sino de los recursos que podemos poner en marcha para afrontar cada situación. En cierto modo, lo propio de nuestro día a día es movernos entre los extremos, ya que los momentos malos son muy malos, pero los buenos son tan gratificantes que superan cualquier expectativa. Los niños son absolutamente sorprendentes…”.
“Recuerdo que un invierno, comienza a contar Pedro Belloso, un día probablemente en torno a las fechas navideñas, nevó. Estaba ingresada una niña de 15 años, a la que vino a visitar una amiga. Después de la visita, la amiga de la niña enferma bajó a la calle y dibujó en la nieve un enorme corazón con los nombres de las dos. Al día siguiente le llamó por teléfono y le dijo que mirase por la ventana de la habitación, y la sorpresa fue enorme; su amistad estuvo dos días sellada en la nieve a vista de pájaro. Ese mismo día, nos cuenta Begoña, otra niña que estaba enferma estuvo haciendo un muñeco de nieve dentro de su habitación. Parecen cosas que tal vez no digan mucho, pero son hechos que devuelven a estos niños enfermos a la normalidad que supone para cualquier niño jugar con la nieve cuando nieva, o intercambiar sentimientos con otros niños. Son momentos en los que se olvidan de su enfermedad”.

“Cuando un niño enfermo entra en el Aula Hospitalaria, prosiguen Begoña y Lourdes, es como si la hiciera suya, es como salir del hospital y volver a hacer lo que hace cualquier otro día que no está enfermo. Se siente mucho más seguro, porque está haciendo algo que ya conoce. Es muy posible que ‘normalizador’ sea la palabra exacta, acudir a clase en el Hospital supone para ellos volver a lo normal, dejar de lado la enfermedad al menos durante un rato”.

A veces, la primera reacción de un niño enfermo cuando se le propone ir a clase es de rechazo, “no quiero, no me apetece… En ese momento, coinciden los maestros, no sabemos qué sucederá, pero al cabo de un tiempo te encuentras con que los niños vienen muy contentos, aprenden y se relacionan, y sus familiares te dan las gracias. Yo creo que pocas cosas en este trabajo son tan gratificantes como eso, somos profesores… Siempre tienes la sensación de recoger más de lo que siembras. Ha habido incluso niños que cuando llegaba el momento de volver a sus casas porque ya estaban curados, no querían dejar la clase…”.

Premio Haba de Oro 2008: Colegio Cardenal Ilundáin

Premio Haba de Oro 2008: Colegio Cardenal Ilundáin

Premio “Haba de Oro” 2008 para el Colegio público Cardenal Ilundáin

Imagine esta situación. Usted comparte una agradable sobremesa en familia tras la opípara comida del día de Navidad. Suena el móvil. Se trata de una llamada urgente en la que le piden que salga pitando hacia su puesto de trabajo y que logre un “imposible”. O es usted un amante de los grandes retos, o se lo pensaría mucho. Ahora bien, si le piden ese “imposible” por el bienestar de 250 niños, ¿qué haría usted? Si es usted de los que no se lo piensa y alcanza su meta, sin duda se merece un premio, como es el caso del Haba de Oro al que se hizo acreedor el Colegio de Educación Infantil y Primaria Cardenal Ilundáin de Pamplona

Con el “Haba de Oro” 2008, la Asociación Cabalgata de Reyes Magos de Pamplona quiso premiar la actuación del personal docente del centro y las familias de los escolares, frente al caso de enfermedad meningocócica que afectó a uno de sus alumnos. El reconocimiento se otorgó por su rapidez de actuación para frenar un posible contagio entre el resto de los compañeros de tres años de Tomy Fernández García.

El acto de entrega del “Haba de Oro” tuvo lugar el 3 de enero de este año en el Ayuntamiento de Pamplona, y estuvo presidido por la Alcaldesa Yolanda Barcina que entregó el premio a la directora del Colegio, Ani del Amo.

Dicho acto, en el que estuvieron también presentes el Consejero de Educación, Carlos Pérez Nievas y parte de los alumnos de Infantil acompañados de sus padres, contó también con la presencia de Tomy Fernández García, ya totalmente recuperado.

Junto a él estuvieron sus padres, el responsable de epidemiología del Instituto Navarro de Salud Pública, Aurelio Barricarte, así como el jurado del premio.

Entre las valoraciones de aquel día, la de la Alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, quien afirmaba que “frente a quienes hablan de una sociedad escasa de valores, el colegio ha demostrado merecer una nota de sobresaliente”.

Pero, ¿qué pasó ese día? “Estábamos de sobremesa en casa de la familia en Sangüesa, cuenta Ani del Amo, como la mayor parte de las familias que se reúnen el día de Navidad.

Recibí una llamada urgente de Salud Pública, pidiéndome que regresara a Pamplona por un asunto relacionado con el Centro. Yo ya imaginaba que podía tener que ver con la meningitis, ya que se estaban registrando toda una serie de casos. Para las 7 de la tarde ya supe definitivamente que se trataba de un caso grave de meningitis.

Desde Salud Pública me dijeron: tienes que hacer todo lo posible para localizar a 250 familias de niños del Centro y convocarles a una reunión a las 10 de la noche”.

“En una situación como esa, comenta la Directora de Cardenal Ilundáin, se te plantean dos opciones, o darlo como imposible por las fechas en las que estábamos y la cantidad de llamadas que había que hacer, o intentarlo. Yo decidí intentarlo, así que pedí a mi marido que me ayudase y camino de Pamplona llamé a los conserjes y a las tres personas que forman mi equipo directivo, de las que una estaba en Marcilla y la otra en Ablitas, para que acudiesen rápidamente al centro y ponernos manos a la obra”.

“Cuando llegamos al Centro, prosigue su relato Ani del Amo, sacamos el listado de todas las familias a las que teníamos que llamar, nos hicimos copias y nos las repartimos. En el Centro teníamos 4 líneas telefónicas y nuestros móviles personales. Fue una locura, en cuanto terminábamos con una parte del listado, apuntábamos las familias a las que no habíamos podido localizar y pasábamos a otro bloque del listado, llamábamos a toda velocidad y no perdimos ni un segundo. A las 9 y media de la noche ya pude decirle a Aurelio Barricarte, de Salud Pública que habíamos logrado avisar a todas las familias. Pudieron venir 175 familias”.

Implicación total

La implicación del profesorado ese día fue excepcional, asegura Ani del Amo, “todos los que no estaban fuera de Pamplona acudieron también a la reunión y gracias a ello pudimos distribuir a las familias con los tutores o profesores de sus hijos y entregarles el medicamento y las instrucciones para que se lo administrasen a los niños. Gracias a ello pudimos elaborar el listado de niños que no habían recibido la medicación y localizar a sus familias para que la comprasen y se la diesen a sus hijos. Para cuando terminamos con todo el proceso, ya eran las 12 y media de la madrugada”.

Ni que decir tiene que la primera reacción de las familias fue de mucho susto, recuerda la Directora del Centro, “pero actuaron estupendamente, con inquietud, claro, pero sin tensiones y con muy buenos modos. La situación nos pilló a todos por sorpresa. Y es que para este caso no teníamos un protocolo de actuación. Normalmente, los protocolos de actuación en situaciones de emergencia nos vienen dados para las situaciones que puedan tener lugar en el Centro. Este era un caso distinto”.

Un reconocimiento al compromiso diario Recuerda Ani del Amo que “el Haba de Oro fue un premio que nos sorprendió enormemente. Ya habíamos tenido un reconocimiento verbal, pero este premio no lo esperábamos, y nos hizo mucha ilusión. Fue un reconocimiento muy reconfortante a una reacción que tuvimos que dio muy buen resultado, aunque yo creo que cualquier centro habría actuado como el nuestro”.

El de los maestros y educadores es un compromiso. La Directora de Cardenal Ilundáin asegura que “nunca dejamos de ser maestros, como nunca se deja de ser padre o madre. Es muy parecido, y nos llevamos a casa los casos particulares de todos los niños, sus problemas, cuando están enfermos, cuando hay algo que nos preocupa de ellos… Incluso con algunas familias de niños que ya no están en el colegio mantenemos contacto”.

“También por esta razón, cuenta Ani del Amo, el alivio que nos llevamos cuando supimos que nuestro alumno había superado esa meningitis fue tremendo. Mucho más sabiendo que los médicos especialistas estaban muy preocupados por lo agresivo que es ese tipo de meningitis. La recuperación de Tomás fue sorprendentemente rápida, tanto que se puede considerar un caso excepcional de reacción frente al virus”.

Fue un buen regalo de Reyes, sin duda, y la Directora de Cardenal Ilundáin lo recoge en su petición de este año: “A Sus Majestades les pido salud para mis alumnos y también para toda la comunidad educativa. Pero también les pido un deseo como maestra, y es que las personas que toman las decisiones de mayor alcance en materia educativa se acerquen a los centros, que vengan a conocer de primera mano cuál es la realidad escolar y la opinión y necesidades que tenemos a pie de aula, antes de tomar las decisiones que tanto afectan”.

Premio Haba de Oro 2007: Padres adoptantes de toda Navarra

Premio Haba de Oro 2007: Padres adoptantes de toda Navarra

Premio “Haba de Oro” 2007 para los padres adoptantes de toda Navarra

Familiares adoptantes
Un Premio para padres e hijos

Muchos niños piden a los Reyes Magos de Oriente los mismos regalos, es algo bastante frecuente. Lo que diferencia a algunos niños es que ese regalo con el que sueñan, el que piden todos los días del año, el más importante para ellos, y que convierte en insignificantes al resto de los regalos es, nada más y nada menos, tener unos padres. Este regalo, a diferencia de los regalos materiales, lo disfrutan con toda la ilusión del mundo quienes lo dan y quienes lo reciben. Para quienes lo dan, además, también hay un reconocimiento público, un premio. Es el Haba de Oro que, en su sexta edición, se entregó al colectivo de las familias navarras que han decidido adoptar a uno o más niños.

En la VI edición de la entrega del Haba de Oro los premiados podrían haber llenado el Ayuntamiento, llenándolo de niños, en su mayor parte procedentes de otros lugares del mundo, algunos muy lejanos, pero navarros de pleno derecho. Son niños que forman parte de familias navarras gracias a unos padres que han decidido adoptarlos. Todas esas familias fueron las premiadas con el Haba de Oro y en representación de todas ellas recogió el merecido galardón Francisco Javier Guembe.

El y su mujer tienen cuatro adoptivos: Lucas, de 16 años, Santiago, de 14, Javier, de 13 y Paula, de 5. Los tres primeros nacieron en Chile y la pequeña de la familia en China.

Cuando Francisco Javier y su mujer comenzaron a pensar en la adopción como la forma de completar su familia, no existían tantas asociaciones dedicadas a facilitar las adopciones de niños, y la información sobre los trámites legales que debían seguirse era más bien escasa y un poco confusa.

“Lo que hacía falta saber en aquellos momentos, cuenta Francisco Javier, lo fuimos conociendo gracias a que en aquella época había lo que yo definiría como una corriente de ‘solidaridad interpadres’. Los que estábamos interesados hablábamos con otras personas que, habiendo adoptado ya o en trámites para hacerlo se enteraban de muchas peculiaridades de los procesos de adopción, tanto en España como en el extranjero. Hablabas con mucha gente en aquella época, se movía todo por un tema de solidaridad, de interés común. Había muchas llamadas de teléfono, gente que venía a casa a preguntar por todo…”.

Un ejemplo que recuerda muy bien recuerda Guembe: “cuando estábamos inmersos en nuestra primera adopción conocimos a un padre majísimo que ya había adoptado 2 niñas chilenas. Me dio un papel guía en el que figuraba toda la documentación que había que tener o solicitar, el orden en el que había que ir tramitándola y como llevar el proceso hacia delante, en lugar de encontrar todo un cúmulo de obstáculos por no tener la documentación requerida para cada trámite, hasta llegar al último paso por el Consulado Español. Parece que es una ayuda pequeña pero en ella está la diferencia de poder realizar todos los trámites en dos o tres días o necesitar el doble o más”.

El complejo mundo legal

El proceso de adopción discurre habitualmente por toda una serie de cauces legales que pueden desanimar a algunas personas. Según recuerda Francisco Javier, “la primera vez que fuimos a pre- guntar al Gobierno de Navarra nos pareció una tarea para superhombres y supermujeres, pero luego nos animamos”.

Hay un procedimiento de entrevistas que tienen como objeto determinar si los futuros padres adoptivos están capacitados para ello. A juicio de Francisco Javier, “es importante que se valore y supervise la capacidad de los padres adoptivos, además de que exista una regulación en este tema que, como el resto de cuestiones sociales, cada vez es más complejo. Resulta un proceso muy complicado, pero yo creo que lo que hay que intentar valorar no es ya si los padres van a ser capaces de mantener o alimentar a sus hijos adoptivos, sino, simplemente, si los van a querer. Al final es hablar de amor”.

La Alcaldesa, concejales y miembros de la Asociación Cabalgata Reyes Magos junto con una amplia representación de las Familias Adoptantes de Navarra.

“Las adopciones han existido toda la vida, opina Guembe, hace 100 años ya era algo que pasaba en las familias de aquí. Creo que aún permanece el recuerdo de aquellas familias que, teniendo ya hijos o no, criaban a niños a los que otros miembros de la familia no podían cuidar, o cuyos padres habían muerto… Eran niños a los que una familia ‘adoptaba’ y a los que criaba. Al fin y al cabo los padres son los que te quieren, te cuidan y te ayudan a crecer”.

La aventura de adoptar

Mucho de lo que rodea a un proceso o trámite de adopción tiene una parte de aventura, “pero la aventura de verdad, la que vale”, afirma Francisco Javier, es la que comienza en el momento en que te haces cargo de tu hijo. Es un error pensar que por ser pequeños no tienen recuerdos. Cada uno de ellos tiene ya su pequeña historia, que muchas veces es una historia muy importante y que tiene mucho peso. Suelen ser historias peliagudas, muy tristes en ocasiones, y a ellas se tienen que enfrentar ellos, pero también tu. Eso asusta, pasas miedo y lo pasas mal, pero con la compensación de muy buenos momentos”.

“Recuerdo que, cuenta José Javier, cuando nosotros adoptamos a nuestro primer hijo, no teníamos ni foto ni nada, sólo sabíamos su nombre y que se encontraba bien. Toda esta situación genera muchos miedos y es inevitable asustarse cuando uno no sabe lo que se va a encontrar”.

Un niño es una persona, no es un objeto

No es fácil mantener la tranquilidad cuando se piensa o se está en trámites para adoptar a un niño. “En esos momentos hay muchas inseguridades, mucha ansiedad, asegura Guembe, pero no es motivo para tomar decisiones a lo loco. Desde luego, mi recomendación a las personas que se plantean adoptar a un niño es que se animen, pero no sin haber reflexionado mucho y con tranquilidad, por que un niño es una persona, no es un objeto, no es ni una lavadora, ni una televisión, ni nada que se quiera en un momento dado”.

Según afirma Francisco Javier, “se cae muchas veces en la tentación de regalar a los niños adoptados muchas cosas materiales, por que muchas personas creen que comprando muchos o grandes regalos pueden transmitir mejor su emotividad y su cariño. Pero una parte de la educación es, precisamente enseñar a los niños que las cosas no son gratis, cuestan dinero, tiempo, esfuerzo… y eso es algo que deben aprender”.

“Y es que, cuando vas a un orfanato o a un centro que acoge a niños que esperan ser adoptados te das cuenta de que los regalos les importan mucho, pero les importan mucho más esas personas que van a verles, que podrían ser los padres que muchos están deseando tener”.

“Te encuentras con mucha gente muy buena en los países de adopción, cuenta Francisco Javier, que se desviven por dar a los niños una familia que les quiera, pero también aquí encuentras gente que te ayuda a criarlos día a día, como algunos maestros y profesores que les han comprendido y han apostado por darles lo que más necesitan: toneladas de cariño… y de control. Es imprescindible hacerles saber que les quieres, pero también mostrarles que no pueden hacer lo que quieran”.

La cabalgata de los Guembe

“La noche de la cabalgata es, para cualquier niño, una noche llena de ansiedad, de expectación, cuenta Francisco Javier, y llevando a mis hijos a verla he revivido y recuperado esa emoción, aunque siempre me ha entusiasmado la alegría que transmiten los Reyes en la Cabalgata de Pamplona”.

Dice Francisco Javier Guembe que a los Reyes Magos, “este año les pido que no haya ningún niño sin el amor de sus padres, y que haya paz. Sé que es difícil, pero yo sigo creyendo que es posible, por que confío en que cada uno seguimos siendo responsables de esas pequeñas decisiones que harían po – sible el logro de la paz para todos”

Premio Haba de Oro 2006: Fundación Ciganda Ferrer

Premio Haba de Oro 2006: Fundación Ciganda Ferrer

Premio “Haba de Oro” 2006 para la Fundación Ciganda Ferrer por su institución Colegio El Molino

El haba de oro 2006 se otorgó a la Fundación Ciganda Ferrer y a su Colegio de Educación Especial “El Molino” por su labor en apoyo a los jóvenes con discapacidad. Este premio ha querido reconocer el trabajo desempeñado durante 30 años por la Fundación, que abrió un colegio de educación especial que ha formado a más de 400 alumnos con necesidades educativas especiales. El objetivo principal de este colegio es trabajar para que las personas con discapacidad intelectual se desarrollen con las mismas oportunidades que el resto de la sociedad.

Hoy vamos a aprender a preparar una obra de teatro. Para ello, y una vez seleccionada la obra, necesitamos un decorado donde tiene lugar la acción. Tendremos que buscar entonces un taller de carpintería que fabrique los distintos escenarios en los que nos veremos envueltos. Y por supuesto, ¡qué es una mesa sin un gran jarrón de cerámica, donde poner las flores o un cenicero para el fumador!.

Llamemos a un taller de cerámica para que nuestro decorado no quede tan vacío. Además, hará falta vestir a nuestros actores de modo que será necesario contar también con otro grupo que prepare el vestuario. Y de todos es sabido que no hay actor que salga a escena sin haber pasado antes por una completa sesión de maquillaje y peluquería.

Por último, están los actores, ni más ni menos importantes sino igualmente necesarios. Para encontrar tanto personal y tan diverso deberíamos buscar en un millón de sitios. Coordinar a tanta gente para que todos sumen fuerzas trabajando en equipo y se muevan en la misma dirección parece una tarea complicada. Pues bien, esto es un ejemplo de lo que pueden hacer los docentes y los jóvenes alumnos del Colegio de Educación Especial “El Molino”. Si a todo esto añadimos la oportunidad de representar esta obra en el Teatro Gayarre, objetivo cumplido.

La Asociación Cabalgata de Reyes Magos de Pamplona tuvo la oportunidad de conversar con Javier Aramendía, gerente del centro, y Socorro Latasa, directora, para conocer más a fondo la labor que llevan a cabo en el Colegio “El Molino” así como en el resto de los centros de la Fundación Ciganda Ferrer. Hablando con ellos ya se intuyen las grandes diferencias  que existen entre este centro y los demás colegios. La actitud ante la educación y el concepto de trabajo en equipo que desarrolla el centro dejan entrever “el esfuerzo y el cariño con el que trabajan todos y cada uno de los profesionales del centro para buscar una educación de calidad para los alumnos intentando dar un trato exquisito a los alumnos y a las familias” comenta Socorro Latasa.

El colegio “El Molino” comenzó como un centro de formación profesional especial, algo muy novedoso para su tiempo, ya que en su momento no había ningún otro centro que formara a los alumnos para un trabajo. “Este sigue siendo el objetivo primordial del centro, formar a los alumnos para que logren un trabajo con apoyo de la sociedad, y que ésta les reconozca como personas que pueden trabajar y les otorgue las posibilidades de integración que se merecen”, explica Javier Aramendía. Al principio, el centro empezó con alumnos de 14 años hasta 21, después de 17 a 21 años, y a día de hoy tiene alumnos desde los 12 hasta los

El centro cuenta con 30 profesionales y 58 alumnos, la mitad de ellos cursa la educación básica obligatoria (EBO) de 12 a 16 años; y la otra mitad, de 17 a 21 años, realiza los Programas de Iniciación Profesional Especial, que incluye diferentes talleres prácticos. Además varios alumnos realizan el programa de Tránsito Hacia la Vida Adulta en el que se les imparte habilidades necesarias para manejarse en el día a día. A los más pequeños, que cursan la EBO, se les enseña las asignaturas habituales de cualquier otro colegio.

Los profesores hacen especial hincapié en la autonomía personal y social de estas personas y por ello las clases no son siempre en el mismo aula, sino que cada grupo se desplaza para que aprendan una disciplina, un horario y una organización. Por su parte, los mayores estudian en los seis talleres: madera, electricidad, agraria, hogar, textil y cerámica. “Todos hacen de  todo ya que uno de los objetivos del colegio es formarlos íntegramente. En otros programas de iniciación profesional se forma a cada alumno en una rama, pero a nosotros nos interesa darles una formación polivalente y por ello, los alumnos pasan por todos los talleres”, dice Socorro.

Además, los alumnos realizan educación física y, voluntariamente, pueden hacer equinoterapia dos veces por semana con un caballo de las cuadras de Luis Goñi, “que desde hace unos años nos presta el caballo gratuitamente”, aclaró Javier Aramendia.

Cuando terminan la formación, a los 21 años, la mayoría de ellos van a trabajar a los talleres de Tasubin sa, a Albernia o a Aspace. Aunque desde hace algún tiempo “observamos que a esta edad muchos no están aún preparados y por eso la Fundación Ciganda Ferrer creó el Centro Ocupacional” comenta Javier Aramendía. La idea de este centro es que pasen en él tres o cinco años y que cojan más habilidades para encarar con más éxito la incorporación a un centro de trabajo. Esta opción es una más cuando terminan, (que muchas familias prefieren), aunque no es la salida adecuada para todos.

La Fundación Ciganda Ferrer quiere que la educación sea integral, esto requiere que además de profesores intervengan otros sectores como psicología, trabajadora social, logopedia, cuidadores… así como la creación de otras estructuras o centros para que estas personas, incluso los ex alumnos y las familias, ocupen su tiempo y expongan sus inquietudes. Los alumnos disponen del Club Deportivo “El Molino”, donde a través del deporte se fomenta la práctica del deporte; el Club de Ocio y Tiempo Libre, en el cual pueden realizar todo tipo de actividades para fomentar la amistad y la integración social; o el Centro de Orientación Familiar, donde las familias disponen de un espacio para intercambiar problemas y experiencias o buscar apoyos.

Durante el curso escolar visitan centro culturales o de ocio, y desarrollan actividades complementarias como el programa de radio; el periódico del centro, que este año ha sido seleccionado por la Asociación de Empresa Juvenil de Barcelona como finalista de un concurso de revistas escolares; el campamento urbano, que en “el próximo verano tendrá lugar fuera del centro durante una semana para los alumnos y algún familiar que desee participar”, explico Javier Aramendía; la asamblea escolar donde participan tanto los alumnos como los profesores y plantean sus inquietudes; la fiesta de Navidad…

Premio Haba de Oro 2005: ONG Compartir Navarra

Premio Haba de Oro 2005: ONG Compartir Navarra

Premio “Haba de Oro” 2005 para la ONG Compartir Navarra

La Asociación Compartir Navarra se hizo acreedora del Haba de Oro 2005, por toda su actividad desarrollada en Colombia desde 2001 en pro del Apadrinamiento y la Gestión y Ejecución de Proyectos de Cooperación al Desarrollo, una intensa labor cuyos merecidos frutos están a la vista. Hace bien poco nos mostró en nuestra tierra parte de ese trabajo Carolina María Agudelo, Directora de la Fundación Diocesana Compartir, que ha querido acercarnos a esa terriblemente dura realidad: la de los huérfanos y viudas de la violencia en Colombia.

Por la riqueza de la tierra y por el lugar estratégico que ocupa en el mapa, la zona de Urabá en Colombia ha sido escenario de las peores masacres y momentos de violencia política en toda Colombia. La violencia ha estado durante años en la calle, en la vida diaria de los habitantes de Urabá, y eso explica el alto número de viudas y huérfanos sin ningún recurso que hay. “Por eso, explica Carolina Agudelo, desde el comienzo sentimos la necesidad de trabajar con las viudas y huérfanos.

Empezamos en 1995, y en el momento en que llegó Compartir Navarra en el año 2001, vivíamos una crisis fuerte por falta de apoyos y con riesgo de tener que cerrar muchos programas que, desde mi punto de vista eran muy importantes, y que iban dirigidos a evitar que los niños y niñas se vayan a los grupos armados, reteniéndolos con programas muy concretos. Con el Programa Padrinos, se reabrió la posibilidad de seguir teniéndolos cerca.

Ahora, la zona vive una situación de aparente calma y paz, pero la violencia sigue rondando por las calles, cuenta Carolina, “en los dos últimos años hemos tenido 58 nuevas viudas, que no es poco para un lugar donde existe la paz. El hecho de que no haya masacres ya no es noticia, pero hemos pasado de una violencia física y política a una situación de hambre, miseria y desempleo, secuelas que igualmente sufre la clase más pobre y vulnerable. Levantarse cada día sin saber qué se va a comer por que no hay empleo, por que se buscó por todas partes y no se encontró, o por que también hay una gran explotación de la mujer”.

María Jesús Zudaire, presidenta de la ONGD Compartir Navarra, nos aporta más información sobre la organización:

Vosotras formáis una ONGD de acción humanitaria y sobre todo actuáis en Colombia. Es allí donde estáis llevando a cabo vuestros proyectos; son proyectos integrales, que van desde la alimentación, hasta la educación, pasando por la salud, construcción de infraestructuras, apoyo a proyectos rentables y a comunidades indígenas; cuéntanos, ¿en qué consisten esos proyectos?

Compartir Navarra trabaja para apoyar en un primer lugar, a las mujeres víctimas de la violencia armada, o de algún desastre natural, y a sus hijos menores de edad. En un segundo lugar, apoya a mujeres cabeza de familia, pertenecientes a estratos socioeconómicos muy vulnerables, y a sus hijos menores, y en tercer lugar, trabaja con las mujeres de comunidades indígenas.

Vuestros datos hablan de formación directa de 6.000 mujeres e indirecta a 78.000 niños y niñas menores de 6 años desde el año 2003 al 2006. Son cifras realmente esperanzadoras, ¿verdad?

Claro que si, y nos anima a seguir luchando, creemos que con la educación y formación adecuada, se puede ayudar a salir de la pobreza a la población vulnerable de los países del tercer mundo. No es un trabajo fácil, ni inmediato, pero poco a poco, comunidad a comunidad, entre todos los que estamos trabajando en este mundo, podemos apoyar a que estos países se vayan desarrollando.

Para poder trabajar desde aquí en apoyo a los países en vías de desarrollo supongo que es importante que varios miembros de las ONGD-s conozcan la realidad, como es tu caso, ¿verdad?

Por supuesto, lo considero no solo importante, sino necesario, al menos para las personas que están vinculadas directamente con el trabajo sobre el terreno. No es lo mismo leer sobre la situación que te describen los proyectos, que vivirla, olerla, sentirla y estar allí.

Y desde aquí, ¿cuáles son las vías que empleáis para sensibilizar a la población Navarra, para captar fondos?

Primero demostrar que se realiza un buen trabajo en todo su sentido, luego mostrar ese trabajo, ¿cómo? A través de la fotografía, porque una imagen vale mas que mil palabras. Y es a partir de este momento que se inicia la sensibilización, la captación de fondos, pero siempre partiendo de la imagen.  Y luego tratamos de que las personas que quieran, conozcan esa realidad en primera persona. Para ello tenemos el viaje solidario, ya hemos llevado a un grupo de personas a Colombia a conocer los proyectos, y ahora se piensa en un segundo viaje, lo están pidiendo.

¿Cómo organizáis vuestro trabajo?

En Compartir Navarra trabajamos por comisiones, cada comisión con una persona al frente y un grupo de voluntarios que le apoyan. Las principales son la Comisión del Programa Padrinos, la Comisión de Proyectos, y la de Comunicación y Prensa. Cada Comisión trabaja con autonomía, pero las decisiones se toman en Junta, para ello nos reunimos periódicamente.

Utilizáis la fotografía como medio para dar a conocer vuestra labor, ¿Qué se puede encontrar en las fotografías de la actual exposición itinerante llamada “Vivir en Colombia” que tenéis rodando por Navarra?

La exposición muestra el contexto socio-económico y político de las zonas donde estamos trabajando. Es una visión muy personal de Enrique Pimoullier, fotógrafo navarro y amigo de Compartir Navarra quien visitó nuestros proyectos el año pasado y nos cedió la muestra. ¿Qué encontramos? Imágenes muy duras, y como me decía una colombiana inmigrante residente en Pamplona con lágrimas en los ojos cuando vió la exposición, “por más de uno de estos motivos, salí yo de mi país”.

Programas de Compartir Navarra

  • Construcción de una planta procesadora de banano pasa – PASABAN, como fuente generadora de trabajo productivo para viudas víctimas de la violencia armada. (Municipio de Apartadó. Urabá de Antioquia. Colombia).
  • Construcción Hogar Infantil El Minuto. (Municipio de Arboletes. Urabá de Antioquia).
  • Formación de madres comunitarias para la atención integral de niñas y niños
    – Año 1º
    – 2º y 3º. (Departamento de Antioquia, Colombia).
  • Construcción de 160 viviendas para viudas víctimas de la violencia armada. (Urabá de Antioquia en Colombia).
  • Formación integral de 175 mujeres emprendedoras – 1º y 2º año. (Municipios de Medellín y Bello, Colombia).
  • Construcción del centro de formación, producción y comercialización de artesanías en caña flecha en la zona urbana. (Municipio de Sampués, Departamento de Sucre. Colombia).
  • Construcción de tres Centros de Formación y Producción de artesanías en caña flecha en la zona rural. (Municipio de Sampués, Departamento de Sucre. Colombia).
  • Centro de Atención Integral a la Infancia-1º año. (Municipio de Apartadó. Urabá de Antioquia. Colombia).
  • Construcción de 58 viviendas para mujeres viudas y/o desplazadas, cabeza de familia. (Municipio de Turbo, Urabá de Antioquia, Colombia).

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c/ Sancho Ramírez nº29, esc. izda, 6ºA. Pamplona
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