|
|
Bailarinas orientales |
Vernisseurs |
BAILARINAS
ORIENTALES
Al ritmo de la magia
En
la antigüedad, todo séquito real que se preciara viajaba
acompañado de su corte y de todo aquello que pudiera hacer falta
para agradar a los monarcas.
Por supuesto músicos y juglares formaban parte del cortejo, pero
también danzantes y bailarinas que ejecutaban sus bailes para
deleitar a sus reyes y reinas.
Sus Majestades los Reyes Magos gustan también del baile y la
música en su compañía, y viniendo de Oriente, ¿quién mejor para
agasajarles que Patricia Beltrán y sus bailarinas ejecutando sus
bailes orientales?
Patricia Beltrán ha
bailado siempre, desde que recuerda, y durante muchos años se
dedicó al flamenco. Tras un curso de Danza Oriental, decidió que
esa modalidad es a la que se quería dedicar,
“por
que es una danza que te transporta a un mundo mágico, además de
mejorar mucho la autoestima, la imagen y la femineidad. Supone
un trabajo físico muy intenso y muy localizado en el vientre,
las caderas, la cintura y los brazos”.
Hace cuatro años que
Patricia Beltrán creó su propia Escuela de Danza, en el Polígono
Landazábal de Villava, en la que imparte clases de Danza
Oriental, Funky Hip-Hop, Sevillanas, Bailes latinos, Flamenco,
Pilates, UPA Dance para niños desde los 4 hasta los 12 años, y
danza oriental para niñas a partir de 8 años. También de Aerobic
Oriental, una disciplina ideada por ella, que aúna el trabajo
físico propio de la práctica del aerobic con la Danza Oriental.
Dice Patricia que
“con
4 años, los niños pueden comenzar a aprender a bailar, y se
puede seguir bailando hasta cuando se quiera, por que no hay
límite de edad para el baile. También hay mucha gente que afirma
que es demasiado torpe para bailar, pero muchos lo dicen sin
haberlo intentado nunca. A bailar se aprende, poco a poco, y al
cabo de un tiempo se nota cómo se tiene mucha más coordinación,
mucho más oído, más resistencia física”.
Música y baile a medida
Con tal nivel de
experiencia y conocimiento de las danzas, sobre todo de las
orientales, ¿quién mejor que ella y sus alumnas para acompañar
con su ritmo a Sus Majestades? El pasado (2009) año participaron
por primera vez en la Cabalgata de Pamplona.
Patricia, embarazada, lo
hizo desde la carroza que porta la Jaima. El resto de
bailarinas, cerca de cuarenta, acompañaron a esta carroza,
organizadas en tres grupos.
Sobre esa primera
experiencia, Patricia cuenta que
“el
año pasado partíamos de cero, no teníamos nada de nada, e
intentamos encontrar un vestuario lo más adecuado y conjuntado
posible. Bombachos para unas, falda y velo para otras y falda y
alas de Isis para las terceras”.
No basta con la
apariencia, muy importante en un cuerpo de baile, hace falta
también mucha perseverancia en el ingente trabajo de
preparación. Patricia emplea dos meses, ya que
“antes
de poder explicar en qué va a consistir nuestra actuación tengo
que montar la música, y después la coreografía, que el año
pasado era distinta según los tres grupos de bailarinas. Una vez
que tengo ambas cosas, ensayamos estas coreografías durante dos
meses, a razón de una hora y media o dos horas por semana”.
Ritmo sin pausa
Un claro ejemplo del
estupendo trabajo de Patricia fue la actuación que preparó para
deleitar a los Magos de Oriente y a todos los pamploneses el
pasado año. Nos cuenta que
“encontrar
una coreografía para la Cabalgata ya resultó un trabajo
interesante, ya que no se trataba de pensar y desarrollar una
coreografía al uso, sino que tenía que ser una coreografía que,
además de bailar permitiera avanzar, sin pausa, durante más de
dos horas. Lo habitual es pensar en una coreografíaa que se
baila en un lugar y durante un tiempo concretos”.
Explica
Patricia Beltrán que
“primero
tuve que trabajar mucho el tema de la música, ya que tenían que
ser varias piezas distintas, que además tuvieran la misma
velocidad y que se pudieran ir enlazando unas con otras hasta
crear una ‘música continua’, sin pausas. Finalmente encontré 4 o
5 canciones con la velocidad que yo buscaba, y las uní. Eso nos
permitió tener un tema musical continuo que a su vez nos permi0a
a todas poder llevar los mismos pasos, sin parar de bailar,
avanzando a medida que avanzaba la Cabalgata. Eso supone estar
dos horas sin dejar de bailar, y es un palizón. Normalmente en
los espectáculos que damos no están todas las bailarinas
bailando todo el rato, sino que se alternan y se bailan piezas
distintas”.
La magia de la danza
“La
experiencia del año pasado en la Cabalgata,
asegura Patricia,
fue muy
buena, todo ello sin olvidar que son dos horas de baile sin
parar, con 6 grados de temperatura en la calle y con un
recorrido larguísimo. Fue muy cansado, pero muy satisfactorio
para todas, sólo por ver las caras de los niños y de toda la
gente congregada al paso de las carrozas de Sus Majestades.
Tiene ese punto de magia que tanto me gusta y que también tienen
para mi las danzas orientales”.
Para la Cabalgata de 2010,
Patricia comenta que
“tal
vez seamos menos bailarinas, ya que el año pasado vimos que era
muy difícil que la música acompañara al grupo que marchaba al
final. En la coreografía me gustaría añadir más elementos a las
danzas, y estoy pensando en incorporar sables o bastones, pero
aún trabajo en ello. Lo dejaremos como una sorpresa para Sus
Majestades…”.
¡Tu eliges!
¡Tu decides! Apóyanos [Proyecto 10957] |
 |